Ahora que estás lejos,
que no hay "hasta mañana",
que te vi partir,
que no te dije nada,
ni hice analogías del mundo sin ti.
Promesas rotas que
se volvieron palabras,
que aún esperan
que des la cara
y cambies esto por un final feliz.
El juego fue más que eso
y caí en su trampa,
al no encontrarte
al extremo de mi almohada,
y se olvidó de guardarte el sitio,
cuando cambiaste calidad
por un amor barato,
y nuestra eternidad
no fue más que un rato,
una estafa de inmortalidad.
Quisiera tener el valor de no ser más cobarde,
después de morderte sin siquiera ladrarte.
Quisiera saber que la vida sigue.
Hoy que el día está tan gris como mi alma,
la cual no acepta pastillas ni pomadas
para poder calmar su dolor.
Ahora mi celular
sufre este disparate,
y las llamadas
no saben a planes
que me interesen organizar.
Ahora que descubrí
que sobra mi crédito
y que no quiero gastarlo
en otros cuentos.
Un "había una vez" sin continuar.
Ahora que mis ganas
se quedaron sin ganas
y mi paciencia
se quedó sin nafta,
ya nada importa porque te vas.
Ahora que tu firma
no firma mi inventario,
y las canciones
tienen sabor amargo.
Aquellas que me supiste regalar.
Quisiera arreglar todo este desastre,
olvidar tu nombre, dejar de odiarte,
dejar de pensar que estás en mi espejo.
Hoy que te extraño tanto que duele el alma,
para quien no hay pastillas ni pomadas
que puedan aliviar tanto dolor.
Ahora que un fin de semana
ya me da miedo,
y que la rutina
no tiene sentimientos,
ni entiende de costumbres a duetos.
Ahora no tiene sentido
sentir lo que siento,
no tiene olvido
tanto tormento.
Ahora no importa, porque no estás.
que no hay "hasta mañana",
que te vi partir,
que no te dije nada,
ni hice analogías del mundo sin ti.
Promesas rotas que
se volvieron palabras,
que aún esperan
que des la cara
y cambies esto por un final feliz.
El juego fue más que eso
y caí en su trampa,
al no encontrarte
al extremo de mi almohada,
y se olvidó de guardarte el sitio,
cuando cambiaste calidad
por un amor barato,
y nuestra eternidad
no fue más que un rato,
una estafa de inmortalidad.
Quisiera tener el valor de no ser más cobarde,
después de morderte sin siquiera ladrarte.
Quisiera saber que la vida sigue.
Hoy que el día está tan gris como mi alma,
la cual no acepta pastillas ni pomadas
para poder calmar su dolor.
Ahora mi celular
sufre este disparate,
y las llamadas
no saben a planes
que me interesen organizar.
Ahora que descubrí
que sobra mi crédito
y que no quiero gastarlo
en otros cuentos.
Un "había una vez" sin continuar.
Ahora que mis ganas
se quedaron sin ganas
y mi paciencia
se quedó sin nafta,
ya nada importa porque te vas.
Ahora que tu firma
no firma mi inventario,
y las canciones
tienen sabor amargo.
Aquellas que me supiste regalar.
Quisiera arreglar todo este desastre,
olvidar tu nombre, dejar de odiarte,
dejar de pensar que estás en mi espejo.
Hoy que te extraño tanto que duele el alma,
para quien no hay pastillas ni pomadas
que puedan aliviar tanto dolor.
Ahora que un fin de semana
ya me da miedo,
y que la rutina
no tiene sentimientos,
ni entiende de costumbres a duetos.
Ahora no tiene sentido
sentir lo que siento,
no tiene olvido
tanto tormento.
Ahora no importa, porque no estás.
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