La Herida más Bella

La herida más bella que tengo eres tú,
que diosas griegas, que nada para pedir.
Que tus fracasos y ni una pizca de amor.
Que ni paciencia quedó para ti.

Desempolvando tus frases de ayer.
Deshojando margaritas en tu honor.
Contemplando el mismo atardecer
que dio a la noche en que nuestra inocencia murió.

Volveré,
por cada lluvia de abril,
por cada cigarrillo que
se consume en la acera de nuestro adiós.
Volveré,
por cada puente para construir
a cada sordera que
no quiso escuchar
cuáles eran los planos de un mundo mejor.

En cada recuerdo sonriente estás tú.
En cada e-mail que no respondí.
En trazos aritméticos del corazón
dibujado en nuestro muro de Berlín.

Que carezco de ganas de pensar
en si existía una solución,
que hoy prefiero quedarme a jugar
con los momentos felices de mi imaginación.

Volveré,
por cada lluvia de abril,
por cada cigarrillo que
se consume en la acera de nuestro adiós.
Volveré,
por cada puente para construir
a cada sordera que
no quiso escuchar
cuáles eran los planos de un mundo mejor.

Que ahora busco trocitos de voluntad,
recopilados por mi ganas de vivir.
Haciendo del trabajo un nuevo secundario
con nuevos amigos que no saben de ti.

Aún así, yo volveré
por nuestra capacitación,
por cada foto en mi balcón
mientras vimos llover.
Por todo esto, yo volveré
por las memorias de mi habitación,
por los descuentos en el placer
y viejas sonrisas que el Sol
al marcharse en lágrimas convirtió.

Y cuando quieras, sabes que volveré
para admitir que más allá
de todo el dolor que aún hay
al final siempre serás
de todas mis heridas, la mejor.

Ahí estás Tú

Las horas van marcando
un nuevo día
en que tu persona
se fusiona con un recuerdo,
y entonces me doy cuenta
que necesito
que agendes mi nueva rutina
con tus consejos.

Aunque carezcas de sabiduría
haces el intento
de demostrarme que puedo
contar contigo,
y en vano prometes
tu nuevo juramento
porque cuando más te busco
menos te encuentro.

Pero justo al darme por vencido
se reescribe la historia y empieza de nuevo.

Y ahí estás tú,
recortando mariposas de papel,
simulando que sabes seducirme en inglés,
y cumpliendo el objetivo de tenerme a tus pies.
Y ahí estás tú,
servicio gratis de autoestima y serenidad
cuando las cosas comienzan a salirme mal
y me haces olvidar del sabor de la soledad.

Las horas van marcando
otra semana,
donde todo el mundo
me habla y me incita
a reconocer la ciudad
con su bohemia
y abortando el plan
por su rutina.

Pero entre tantas palabras
las tuyas no existen
porque nunca hay tiempo
para que puedas recitarlas,
y entonces nuestra canción
apenas se distingue
y hace que olvide la melodía
que cantabas.

Pero justo al darme por vencido
se reescribe la historia y empiezas a crearla.

Y ahí estás tú,
recortando mariposas de papel,
simulando que sabes seducirme en inglés,
y cumpliendo el objetivo de tenerme a tus pies.
Y ahí estás tú,
servicio gratis de autoestima y serenidad
cuando las cosas comienzan a salirme mal
y me haces olvidar del sabor de la soledad.

Es que así eres tú,
que vienes, te me escapas y te vuelves a perder,
pero vuelves, me entretienes y te comienzo a querer.
Es que así soy yo,
conformista que no le quedan ganas de luchar,
y acepta lo que quieres venir a entregar.

Y ahí estás tú,
divisando un futuro para mí,
cocinando nuestro final feliz
y sirviéndolo en un plato de esperanza.
Y ahí estás tú,
esquivando el deporte de temer
que un día yo también pueda desaparecer
porque sabes que me tienes a tus pies.

Cristales

Quizá no te des cuenta o no quieras aceptar
que me convertí en tu medio, tu principio y tu final,
que a donde te vayas, siempre me encontrarás
y que cada canción te hará recordar.

De todas mis mentiritas que fuiste a descubrir
cuando quería guardar un poco de mi dignidad,
y en ellas nunca decía que también moría por ti,
que tú eras el motivo de mi estabilidad.

Tras ese cristal
donde siempre nos citamos
se vive el momento más cálido
de mis mañanas ausentes de Sol.
Tras nuestro cristal
donde nos atamos de manos
y simulamos estar comprando
un identikit de nuestra realidad.

Ya no recuerdo cómo alguna vez no fui feliz
si la vida es tan bella, gracias a que tú estás.
En el espejo una sonrisa paró en mí,
fue tan raro encontrarla que no la dejé marchar.

Me gusta ese aire que produces al exhalar
cuando seguramente algo echo a perder,
tú sabes que la torpeza viene en el combo igual
y tu risa al escucharme, al mismo precio también.

Tras ese cristal
donde siempre nos citamos
se vive el momento más cálido
de mis mañanas ausentes de Sol.
Tras nuestro cristal
donde nos atamos de manos
y simulamos estar comprando
un identikit de nuestra realidad.

Porque piensas como yo,
porque sabes como soy,
porque odias el movimiento
del péndulo del reloj
que marca ese final
de nuestros minutos que
le robamos al tiempo
para olvidarnos de tanto mal.

Tras ese cristal
donde siempre se me aparecen
motivos nuevos para defenderte
y jugarme el cuello por ti.
Tras ese cristal
donde la vida sigue pasando
y nuestras penas se van asfixiando
por el nuevo aire de tu amor en mí.

Éramos Dos

Hace frío en esta habitación
aunque es pleno verano.
Sólo hay un dejo de sonrisas
que se gastaron en vano.

Inútil es encontrarle una solución
a lo que ya no es un problema.
Absurdo es perder la razón
por analizar tus quejas.
Si la lógica nunca fue aliada
de ninguna de nuestras peleas.
No hay vuelta de tuerca,
esto fue un adiós.

¿Y cómo perdonar a una balada
en esta lluvia gris?
¿Y cómo aceptar que no tienes alas
para volar junto a mí?
¿Y cómo le perdono a la memoria
por repetirme una historia que ya viví?
¿Cómo aceptar que éramos dos
y ahora sólo quedo yo?

Aquí en mi almohada
eso de la paz, es puro cuento.
Y aunque pasa la vida
es una pena carecer del esfuerzo.

Inútil es encontrarle una solución
a lo que ya no es un problema.
Absurdo es perder la razón
por analizar tus quejas.
Si la lógica nunca fue aliada
de ninguna de nuestras peleas.
No hay vuelta de tuerca,
esto fue un adiós.

¿Y cómo perdonar a la fe
por querer mover montañas?
¿Cómo aceptar que al final Goliat
esta vez aplastó a David?
¿Cómo podría abrigarme tu campera
si ni tiene mangas?
¿Cómo aceptar que éramos dos
y ahora sólo que yo... sin ti?

Todo lo que era también se fue tras de ti
en secreto.
Lo mejor de mis años fue lo que te di
y de mi tiempo.
No sé cómo he dividido, está mal, te juro,
y no entiendo
cómo es que éramos dos y al quedarse uno
me dio cero.

Éramos dos.
Y ahora no quedo ni yo.

No digas que para ti así es la vida
que te da felicidad sólo por momentos.
No me confundas a mí con las heridas
que otros fracasos dejaron en tu cuerpo.

No tomes a la bohemia compartida
como el recibo de ser dueños de un secreto.
No te sorprendas cuando falten las palabras
y una sonrisa promocione mis silencios.

Yo te culparé
de hacerme quererte tanto hasta el miedo
que algún día gane mi mala suerte
y te lleves el inicio de este cuento.
Que yo tendré
a los fantasmas en las líneas de fuego,
porque eres mi mejor ocho de Diciembre,
antagonista de este año tan incierto.

No me pidas que disfrace mis mañanas
cuando el mal humor se hace amigo mío.
No sufras si nuestra ausencia encarcelada
dice que ser libre es sólo parte del castigo.

No desconfíes de todo lo que te cuento,
a veces miento un poco cuando te describo.
No intentes victimizarte por mis verbos
que sirven de secuelas por tus vicios.

Yo te culparé
de hacerme quererte tanto hasta el miedo
que algún día gane mi mala suerte
y te lleves el inicio de este cuento.
Que yo tendré
a los fantasmas en las líneas de fuego,
porque eres mi mejor ocho de Diciembre,
antagonista de este año tan incierto.

Y te exigiré
que por cada vez te inventes un beso nuevo,
que regañes cada falla que lastime
y descubras hasta el último de mis misterios.
Y te propondré
que domines los sesentas minutos de cada hora,
que te inciertes en cada sueño que yo inicie
y pases conmigo mi noche de bodas.

A Dónde Fue?

Dime qué pasó
o cuándo sucedió
que tu habitación
de agonía se vistió.

Yo, el compositor
de tu transacción
de la cúspide de mis sueños
a la isla de la desolación,
del borde de la locura
hasta la resignación,
con frases que te he dicho
y repites tú.

Que me adheriste
a tus palabras al despertar,
que negociaste
con mi biografía tu lugar,
te tropezaste en el peldaño
hacia la eternidad.

Y a dónde fue
tu antiguo tratamiento para el dolor,
el bordado de mis alas al Sol,
la musa que atacaba mi inspiración.

Y a dónde fue
el verde que crecía alrededor,
los excesos que dominaban por los dos,
el eterno brillo de nuestro resplandor.

¿A dónde fue?

Voy sin disimular
evitando aquél lugar
que guarda el secreto
donde nos solíamos encontrar.

Empiezo a contar
cuántas noches van
que fotos de consuelo
empiezo a coleccionar,
censurando el momento
en que tu felicidad
se mezclaba con mis ansias
entre lo eterno y tú.

Que componías
con la Luna mi canción,
que negociabas
con los celos tu traición,
que destruías
cada historia de mi balcón.

Y a dónde fue
tu antiguo tratamiento para el dolor,
el bordado de mis alas al Sol,
la musa que atacaba mi inspiración.

Y a dónde fue
el verde que crecía alrededor,
los excesos que dominaban por los dos,
el eterno brillo de nuestro resplandor.

¿A dónde fue?

Mi Fuerte

Algunos días te olvido
y declaro la dependencia de mi ego.
En otros ratos reapareces
y conviertes en cenizas a mi imperio.

En ocasiones mi autoestima
se hace una cita con tu cordura
aunque dure una brevedad,
y nunca hace lo más razonable,
salvar al futuro agonizante
que olvidó su felicidad.

Te espero sentado
fumando al costado
de la ruta de tu vanidad.
Aunque intente negarlo
aún siguen llegando
sonrisas que no saben actuar.
Te sigo buscando
mientras voy jugando
con la línea de mi credulidad.
Y me gusta imaginar
que yo puedo sin ti,
pero entonces regresas
y mi fuerte se vuelve a destruir
como un castillo de arena
que gracias a la lluvia dejó de existir.

Algunas veces consigo
que mis pensonajes sientan lo que no sé decir.
En otras le hablo a gritos
al joven del espejo que sufre por mí.

Hay días que le cuento al silencio
que todavía quiero
saber la hora de tu reloj
para exigirle al Señor Tiempo
que devuelva los momentos
que confiaba en tu intención.

Te espero sentado
fumando al costado
de la ruta de tu vanidad.
Aunque intente negarlo
aún siguen llegando
sonrisas que no saben actuar.
Te sigo buscando
mientras voy jugando
con la línea de mi credulidad.
Y me gusta imaginar
que yo puedo sin ti,
pero entonces regresas
y mi fuerte se vuelve a destruir
como un castillo de arena
que gracias a la lluvia dejó de existir.


A veces dejo que la primavera
reemplace al invierno
por su nombre y no por su maldad.
Y tengo en mis haberes varios perdones
que ya no creen en nadie
y que heredan tu soledad.

Y me gusta imaginar
que yo puedo sin ti,
pero entonces regresas
y mi fuerte se vuelve a destruir
como un castillo de arena
que gracias a la lluvia dejó de existir.

Preguntas

Intentaste evitar alguna vez
un accidente en cámara lenta?
Conseguiste que el café de ayer
no tenga gusto a derrota?
Desglosaste el recuerdo aquél
de los restos de mi esencia?
Lograste sacarte la piedra que
en tus zapatos ahora estorba?

Le pediste a Freud que venga a reciclar
los restos de nuestras memorias?
Te quejaste cuando el cansancio
te dejó sin fuerza de voluntad?
Repusiste la tinta negra que se gastó
por reescribir nuestra historia?
Comenzaste a componer una canción
sobre el dolor de marchar?

Dónde te fuiste cuando el silencio
se convirtió en nuestro canal de comunicación.
Cuando las sonrisas que se perdieron
realizaron una huelga contra nuestro adiós.
Dónde te fuiste cuando la lluvia
desfiló su presencia por mi balcón.
y cuando la noche se hizo eterna
porque no estabas en nuestro rincón.

Intentaste ganar alguna vez
al solitario entre varios?
Conseguiste que una nube
no se apiade de ti?
Desglosaste la melodía del soneto
que te ataba a mis brazos?
Lograste reunir alguna razón
para vivir sin mí?

Contaste cuántas de mis noches
compartimos en un año?
Le pediste a Sabina
que te cante el centro de mi dolor?
Caminaste en el desierto de mis sábanas
sin aprenderte mi nombre?
Compartiste conmigo la esperanza
de volver a ser dos?

Dónde te fuiste cuando el silencio
se convirtió en nuestro canal de comunicación.
Cuando las sonrisas que se perdieron
realizaron una huelga contra nuestro adiós.
Dónde te fuiste cuando la lluvia
desfiló su presencia por mi balcón.
y cuando la noche se hizo eterna
porque no estabas en nuestro rincón.

Lo que no está Impreso


Hoy el horóscopo falló
en asuntos del amor,
y predijo cosas buenas
que no sucedieron.
Hoy el balcón desconoció
por qué usamos ese tono de voz
que demostraba devastación,
que causaba este hielo.

Y prometemos en falso juramento
algún volver a vernos
y comenzar otra vez.

Enveno hasta el último céntimo del recuerdo
para que nada bueno me enlace a ti.
Con el pasar de los días me iré convenciendo
que aunque te extrañe a horrores, es mejor así.
No puedo hacer un calco de lo que no está impreso
y sin ganas quedan las ganas de luchar,
porque nuestros "aleluyas" no llegaron al cielo
y apenas en su principio tuvo su final.


Reciprocidad es lo que pedí
por todo lo que te entregué
y como el pago fue muy poco,
no me voy a quedar a perder.
Y al tomar la decisión
reinventamos nuestro orgullo,
por más que éste nos mostró
que el mundo es un lugar oscuro.

Y prometemos sin creernos
algún día comenzar de nuevo
y olvidar el ayer.

Enveno hasta el último céntimo del recuerdo
para que nada bueno me enlace a ti.
Con el pasar de los días me iré convenciendo
que aunque te extrañe a horrores, es mejor así.
No puedo hacer un calco de lo que no está impreso
y sin ganas quedan las ganas de luchar,
porque nuestros "aleluyas" no llegaron al cielo
y apenas en su principio tuvo su final.

Por más que encontremos otro mundo
nada hará olvidar el que hubo
y que se nos fue.


Es muy poco tiempo lo que dura lo eterno
e intermitentemente reina la soledad,
que la felicidad es un cuento
que escribimos juntos
y ahora que estás lejos, no lo leo más.
Quien puede detener las goteras del cielo
cuando con tu partida comienza a llorar.
No puedo hacer un calco
de lo que no está impreso
ni declararle la guerra a la realidad.

Muchas Cosas


Muchas cosas hay
que te puedo contar hoy.
Que mi año empezó mal
y terminó mucho peor.
Que di con un camino
sin baches a la resignación
y me sumergí en el pozo
de la desesperación.
Que la electricidad
reemplazó a la imaginación
y que mi humanidad
la dejé oculta en un cajón.
Que a veces soy cliché
que escribe versos de amor,
y a veces soy tan auténtico
que el plagio es una religión.

Y por más perdido que esté
siempre sé cómo volver
a poner esa muralla,
entre las voces mundanas
y un nuevo amanecer.
Y por más confundido que esté
siempre sé cómo volver
a juntar la fuerza necesaria
para pelear por mañana
y no insistir con el ayer.

Muchas cosas hay
que te puedo ocultar hoy,
que a veces rompo a llorar
recordando una traición,
que me cuesta disociar
la historia de la televisión,
que un amor se ha marchado
con el proverbio de una discusión.
Que tengo miles de proyectos
y ninguno se terminé,
que quise ser la diferencia
y como a uno más me fue.
Que tengo un par de amigos
y raramente estabilidad.
Que vivo durmiéndome
con ganas de no soñar.

Y por más perdido que esté
siempre sé cómo volver
a poner esa muralla,
entre las voces mundanas
y un nuevo amanecer.
Y por más confundido que esté
siempre sé cómo volver
a juntar la fuerza necesaria
para pelear por mañana
y no insistir con el ayer.

Balcones Bajo la Lluvia



Pequeñas canciones

que nacieron en días de lluvia.

El Invierno de lo Injusto

(Porque cada mañana al girar, por más que no me sirvas absolutamente para nada, sé que estás ahí; esto es para que sepas que al girar, por más que no te sirva de mucho, yo también estoy.)


No sé muy bien qué decirte
ni cómo aconsejar
por algo que no he vivido
y deseo no vivir jamás.
Preguntas inexplicables
que sólo permite aceptar
que el destino no es perfecto
a la hora de comandar
sus piezas de ajedrez
que los humanos somos acá
y que en sus elecciones irreversibles
también se puede equivocar.

No hay abrigo que calme
el invierno de lo injusto,
que tras beber el veneno sagrado
sólo queda lo inmundo.
Inmortales recuerdos
sólo para aumentar el dolor
de no saber qué viene,
sumergido en desesperación.
Tú que eres un héroe,
una fuente de admiración,
un golpe a la anti-rutina,
no te rindas hoy.

Hoy te toca estar de pie aún mostrándole al mundo tus piezas
y las miradas hablarán tan duras aunque lloren de pena.
Las manos intentarán volver a confeccionar el rompecabezas
y te podrás refugiar un instante más de tanta tragedia.
Hoy hasta el Sol se escondió
para no ser cómplice de esta locura
y las nubes expresaron su dolor con esta lluvia gris.
Y aunque en el barro esté nuestro último síndrome de cordura
el retrato de la paz algún día volverá por ti.


No sabes como cuesta
poder encontrar
palabras que se apiaden
de tanta maldad
que ha tenido el destino
al poderte cambiar
una parte de tu existencia
por infelicidad.
Quién se ha creído que es
para poder elegir hoy
que al recuerdo de una vida
lo inmortalice una flor.

Tras los espectadores
que hoy absorberán
se encuentra la asfixia
que duele al respirar.
Estos momentos que golpean
no son como las olas del mar,
más bien son una constante
que no se detienen y te dejan aplastar.
Hay almas que por simpre
quedarán en tu interior.
Por eso, tú que eres un amigo,
no te rindas hoy.

Hoy te toca sostenerte entre la poca lógica que queda
y rebautiza la alianza con aquellos a quienes amas.
Hasta los ángeles vestirán el duelo por tanta pérdida
cuando el pozo del dolor no deja rastros de esperanzas.
Hoy hasta el Sol se fue para no ser testigo de esta tortura
que cayó sobre los seres que día tras día alumbra
y se tomó un feriado porque tampoco tenía fuerzas
pero volverá para decirte que te espera.

Nuevas Flores




Le concedo a la rosa el honor
de conservar nuestro último secreto
donde maduramos con la ilusión
de que no sería nuestro último beso
y en la Luna nos íbamos a encontrar.

Pero el satélite de mi órbita está lejos
y es normal que me encuentre flotando lejos de allí.
Mucho mayor es la pena
que causan las estrategias
que con sutileza largas
en la sentencia antes pautada
para decir que me quieres lejos de ti.

Hoy que el amor está de luto
nuevas flores le he comprado
por cada pena que he llorado
sin saber por qué.

La noche anterior a la destrucción
del mundo creado para conocernos,
encantados quisimos habitar
disfrutando de los pequeños momentos
que la suerte nos venía a dar.

Pero la tormenta te ha encontrado sin respuestas
cuando te ha preguntado qué lazos te unían a mí.
Y al ver la copa rota
descubriste que era otra
la fantasía que inundaba
de brillo tu mirada
y descubriste que no era para ti.

Hoy que el amor está de luto
nuevas flores le he comprado
por cada pena que he llorado
sin saber por qué.

Algo de Amor

Me dediqué a querer
más de lo permitido.
Hoy le conté a aquél clavel
que no estabas conmigo.
No comprendió, pues creyó
en ilusiones paganas,
y como yo, un día chocó
contra la antiesperanza.

Y le hablé
como si no lo supiera.
Y le canté
como si no se burlara.
Y le rogué
que me aceptara de nuevo.
Y al final,
volvió a dejarme marchar.

Y le pedí al compositor, otra vez,
que devolviera todo lo que fui yo,
mientras le decía que una canción de amor
no se había cumplido.
Y le pedí al guionista otra vez,
que me diera un personaje mejor,
que comparando la película de amor,
el final no era el mismo.

En un lugar para esperar
estaba ahí sentado
mi furioso honor que se destruyó
al verte a mi lado.
Por más que intenté no logré ver
qué me había amarrado,
y le intenté convencer
que al final no puede evitarlo.

Y tal vez
un día te cruce de nuevo.
Y tal vez
te quiera preguntar
por qué
cuando esperaba en silencio
tú también
me dejaste marchar.

Y le pedí al pintor, otra vez,
que le borrara la sonrisa al señor,
porque algo de su Retrato de Amor
no se había cumplido.
Y le pedí al escritor otra vez,
que me devuelva las ganas de ser yo,
que la vida como en su novela de amor,
el final no era el mismo.

Veredicto



No, nunca te dije
cuanto adoro verte despertar
y ver como me aseguras
un día más en tu poder.
No, nunca te dije
que grande es el miedo que da
tener la tonta convicción
de que algún día te voy a perder.

Pero hoy me juego por tus caricias
provistas de tanta voluntad
para darme calma en mis tormentas
y darme un refugio contra la soledad.

Es que hoy por hoy eres todo lo que tengo,
el pago de alegrías del moroso destino,
el veredicto de un juez que se ha compacido
y permitió que un día te cruces por mi camino.
Es que hoy por hoy eres todo lo que quiero.
Mi sólido puente entre la rabia y tu corazón.
Mi esporádico crimen contra la tristeza
y mi matrimonio con tus besos de hoy.

No, nunca te dije
como me gusta verte desprender
los rastros de tu humanidad
que se riegan por mi suelo.
No, nunca te dije
que a tu lado voy a envejecer
por tus nostalgias, tu dignidad
y tus aportes para mi ego.

Por eso hoy prefiero emborracharme
del licor que emana tu placer
y ante Dios me declaro culpable
por dar mis cielos para empezarte a querer.

Es que hoy por hoy eres todo lo que tengo,
el pago de alegrías del moroso destino,
el veredicto de un juez que se ha compacido
y permitió que un día te cruces por mi camino.
Es que hoy por hoy eres todo lo que quiero.
Mi sólido puente entre la rabia y tu corazón.
Mi esporádico crimen contra la tristeza
y mi matrimonio con tus besos de hoy.

Tú, que dependes
a fuerza de mi voluntad,
me elevas por tus cielos
y me hundes en tu mar.
Me regalas nuevas pautas
para vivir bajo tus leyes.
Y así me encarcelas
bajo tu jurisprudencia
y yo me quedo para siempre
a cumplir esta condena.

Es que hoy por hoy eres todo lo que tengo,
el pago de alegrías del moroso destino,
el veredicto de un juez que se ha compacido
y permitió que un día te cruces por mi camino.
Es que hoy por hoy eres todo lo que quiero.
Mi sólido puente entre la rabia y tu corazón.
Mi esporádico crimen contra la tristeza
y mi matrimonio con tus besos de hoy por hoy.

Sin Metáforas

Todo puede cambiar
cuando es otro el cristal con el que miro.
Ya no me asusta tu tempestad
ni sabes a necesidad
así que me puedo marchar.
Todo puede cambiar
cuando me alejo unos centímetros.
No deslumbra tu claridad,
me gusta el sabor a libertad
que despido al besar.

Que pena que tuve que ser
todo lo que no pudiste ver
y lamento cuando lamentes que ya no esté.
Y voy a tomar las riendas
de lo que hasta ahora no era
más que un pasaporte a los suburbios de tus peleas.

Ya me cansaste y agotaste
la cuota de cariño para ti.
Salí a buscarte y me encontraste
pensando en qué es lo mejor para mí.
No queda tiempo y ya no invento
metáforas para tener que fugarme.
Me lo merezco, porque confiezo
que fui un iluso por enamorarme.


Todo puede cambiar
si despojo la ilusión del intento,
en las fogosas Cenicientas
que a las 12, se congelan
y se niegan a madurar.
Todo puede cambiar
si aborrezco el sufrimiento.
Tanta carita de porcelana
esconde un alma endemoniada
y es mejor escapar.

Suerte que al fin reaccioné.
Abrí el camino y despegué
tanto que ya ni te escucho nombrándome.
Hoy bebo el sabor a gloria
de sacarte de mi memoria,
al ver que la vida ya no duele si te nombra.

Ya me cansaste y agotaste
la cuota de cariño para ti.
Salí a buscarte y me encontraste
pensando en qué es lo mejor para mí.
No queda tiempo y ya no invento
metáforas para tener que fugarme.
Me lo merezco, porque confiezo
que fui un iluso por enamorarme.

Mi Razón

Podría prometerte honestidad
y una luz para poder ver
al mundo en el que brilla por su oscuridad
y se sobrevive a falta de fe.
Podría prometerte un motivo nuevo
lleno de sonrisas para regalar.
Podría prometer el universo
pero sabes que no será real.

Pero puedo asegurarte
que este "te quiero",
es más eterno que el mismo Dios.

Tú eres la razón por la que yo
me despierto al otro día,
y compongo estas poesías
demostrando lo que hay en mí.
Tú eres la razón por la que yo
tengo en mi cara una sonrisa,
y si no estás, empeñaría mi vida
para decirte que hoy vivo por ti.

Podría prometerte refugiarte del mundo
y de los rayos ultravioletas,
y dormir otra noche más
hasta que pase la tormenta.
Podría prometerte que saldríamos a volar
reinventando la inocencia.
Podría prometerte que me amoldaré a tu idea
pero no sería real.

Pero puedo asegurarte
que este "te espero",
es más eterno que mis versos de amor.

Tú eres la razón por la que yo
me despierto al otro día,
y compongo estas poesías
demostrando lo que hay en mí.
Tú eres la razón por la que yo
tengo en mi cara una sonrisa,
y si no estás, empeñaría mi vida
para decirte que hoy vivo por ti.


Y si no estás
no te atrevas a dudar
que empeñaría mi vida
para convencerte
que hoy vivo por ti.

Enero

Regálale un beso al mes de enero
y no pongas al Sol como testigo
que donde había sonrisas, ahora hay recuerdos
y donde había juramentos, hay olvido.
Regálale una rosa al mes de enero.
Brindemos por un mes de prescindirnos,
que donde había historia ahora hay sueños
y donde había milagros hay antídotos.

Cuando el tabaco deja de ser un amigo
y hasta el café sabe rancio,
cuando la rutina es el estigma
de la paradoja de dos enamorados,
y cuando la meta final no existe
y el camino se convierte en círculos
te quiero encontrar porque la soledad
es un poquito más larga que el infinito.

Regálale un amor al mes de enero
y déjame jugar con mi imaginación,
que donde había flores, ahora hay archivos
y donde había fantasmas, hay resignación.
Regálale una caricia al mes de enero
que con mis manos abrigo nuestro adiós.
Donde había distancia, hay diez mandamientos
y donde había madrugadas hay una razón.

Cuando el tabaco deja de ser un amigo
y hasta el café dulce me sabe rancio,
cuando la rutina es el estigma
de la paradoja de dos enamorados,
y cuando la meta final no existe
y el camino se convierte en círculos
te quiero encontrar porque la soledad
es un poquito más larga que el infinito.


Regálale un suspiro al mes de enero
que donde había fuego, ahora está nuestra canción.

Lo Más Importante




Si importara más la vida
que un segundo contigo,
y cerca de tres fotos al día
que te invitan a mis caminos.
Te diría que soy fuerte
si te aparto un momento,
pero al imaginarte lejos por siempre
me doy cuenta que hasta enfermo.

Podría hacerme el valiente
y fingir independencia.
Podría construir un imperio
y eliminarte apretando un botón.
Podría gozar del libertinaje
por la presencia de tu ausencia,
pero aún le pongo fichas
a la apuesta por tu amor.

No te atrevas a olvidarme
ni te imagines un segundo de vida sin mí.
No pienses en diagnosticarme
la muerte de lo que queda por sentir.
No intentes no llorarme
cada vez que sientas que me alejo de ti.
Nunca dejes de considerarme
lo más importante que la vida te pudo dar.

Si reporto al factor miedo,
me perdonas mis ausentismos,
pero no me quites mi salario
de tus mil besos escondidos.
Te firmaría la promesa escrita
para amarte hasta la muerte,
regalándole un poema
a mi estrella de la suerte.

Podría hacer un "jaque mate"
y autoproclamarme rey.
Podría firmar un cheque en blanco
por tu destrucción.
Podría venderle al olvido
la paciencia que se me fue
pero aún le pongo fichas
a la apuesta por tu amor.

No te atrevas a olvidarme
ni te imagines un segundo de vida sin mí.
No pienses en diagnosticarme
la muerte de lo que queda por sentir.
No intentes no llorarme
cada vez que sientas que me alejo de ti.
Nunca dejes de considerarme
lo más importante que la vida te pudo dar.

Y que por cada lágrima caída
de resultado den diez sonrisas,
para poder creer lo extraño que es
ver nacer un poco de felicidad.
Pero si el destino ha decidido
hacerme recorrer otros caminos,
prometo no olvidar
que si me pedías la vida, te la iba a regalar.

Al Volver

Quisiera ser ese guerrero de amor escaso.
El sueño que te desespere por realizarlo.
El poema inconcluso que no sale de tus labios,
aún está ausente de versos que confirmen tu amor.
La infancia repetida está actuando por impulso,
y sabrá un Dios confuso que ni me entiendo yo.

Poder entender y dejar de temer
a la palabra Invierno sin tus abrazos.
Que tus ojos grises
confirmen un día de Sol,
por más que sufran al eclipsarse la Luna
y vean llover a mi corazón.
Y aprender a responder
a la pregunta sobre dónde me he vencido.
Que hay que saber mirar
que hay ángeles que al final
llevan demonios in vitro,
y que no hay reyes para gobernar.

Un día más bajo la espada de la incertidumbre.
Un paso más marca la distancia de nuestras costumbres.
Un reloj que nunca avanza y no determina el tiempo
que la ausencia encarcelada hoy tendrá de libertad.
El pensamiento equivocado de la figura que has creado,
se reproduce en otros brazos que no se cansan de esperar.

Poder entender y dejar de temer
a la palabra Invierno sin tus brazos.
Que tus ojos grises
confirmen un día de Sol,
por más que sufran al eclipsarse la Luna
y vean llover a mi corazón.
Y aprender a responder
a la pregunta sobre dónde me he vencido.
Que hay que saber mirar
que hay ángeles que al final
llevan demonios in vitro,
y que no hay reyes para gobernar.


Y poder volver a verte después
de que sepa que en ti no está la respuesta.
Que si la vida es un caos
y el mundo está derrumbado,
no eres la solución al problema
y que equis seguirá al lado de nombre.
Y al madurar dejar de evitar
los horarios que solíamos encontrarnos.
Cómo es posible extrañar
algo tan superficial
como la promesa de aquél pacto
donde dejé que un suspiro lo borre.

Inventario

Me detengo a pensar un segundo
y puedo ver que
tengo un despertar repentino
que dura cinco horas hasta el desayuno de las diez.
Tengo una alianza con la paciencia
por aquellas personas que me muero por ver.
Tengo un certificado esperando
que me autoriza a ser alguien creativo.
Tengo un par de materias
que debo rendir para ser un humano.

Tengo un grupo de amigos
que ni son un grupo ni son amigos.
Tengo una historia surrealista
vulgarmente parecida a la realidad.
Tengo un poema a la Luna
aunque no la miro ni tampoco me inspira.
Tengo el alma del poeta
que sabe metáforas para impresionar.

Tengo un Harry Potter y un Elfo
que son mis aliados contra la cotidianidad.
Tengo un amigo en el campo enemigo
que prefiere rendirse a tener que luchar.
Tengo en la vista al frente
un signo de pregunta sobre el futuro.
Tengo un reflejo en un vidrio
que sin saber que lo miro, me consigue alegrar.

Tengo un cursillo en Cinismo
y un posgrado en Inmadurez.
Abanderado en Arrogancia
y doy cátedras en No Saber Perder.
Tengo de compañera a Amaia,
de director a Sabina y de profesor a Arjona.
Tengo una muñeca de trapo,
pingüinos en la cama y al rock and roll de los idiotas.

Tengo una ladrona de libros,
un juego de mesa y de él su película.
Los nombres de mis hijos
y un miedo nuevo por cada desafío.
Tengo el proyecto atrasado
de contar la historia de tres almas perdidas.
Tengo cuentos empezados
pero ningún final todavía a la vista.

Introducción




Pequeñas grandes composiciones.