Pusimos punto a un capítulo que tenía su final.
Había canciones melancólicas que no pararon de sonar.
Había artículos en el Convenio que preferí no leer.
Había Asambleas que anunciaban un amor que se nos fue.
Me encandilé por tu excelente desempeño en mi habitación
y me di cuenta que en este tiempo nunca viste quién era yo.
Y sonará un poco cursi enamorarse del amor
pero no había nada más importante en qué malgastar mi ilusión.
Los dos
comprendimos esta vez
que no existe una ciencia
que explique nuestra fe.
Los dos
sabemos bien que a veces
es mejor ponerle un freno
antes que venga la muerte.
Nos graduamos en la filosofía
de que nada es para siempre.

Aprobamos un discurso a favor de caminos distintos.
Votamos democráticamente guiados por nuestros instintos.
Como sé que nada me debes, no dije nada y me callé.
No creas que me daba lo mismo, es que yo no sé perder.
Aunque ahora a la distancia veo que no fue mi plan mejor,
pero es que a veces soy un bestia en asuntos de amor.
Quizá no grité a tiempo que te quería por aquí
dando vueltas en mi armario, dándome motivos para existir.
Los dos
comprendimos esta vez
que no existe una ciencia
que explique nuestra fe.
Los dos
sabemos bien que a veces
es mejor ponerle un freno
antes que venga la muerte.
Nos graduamos en la filosofía
de que nada es para siempre.
Y hoy
sólo eres un nombre más
que agregar a mi lista
de lo que no será.
Y voy
malgastando mi oportunidad
cuando mis mejores años
juran que no van a regresar,
puesto que esta filosofía
siempre me anuncia su final.
Y yo
que hasta te ofrecí
arrancarme la vida
me dejaste morir.
Y me enseñaste la filosofía
sobre el mundo sin ti.
Había canciones melancólicas que no pararon de sonar.
Había artículos en el Convenio que preferí no leer.
Había Asambleas que anunciaban un amor que se nos fue.
Me encandilé por tu excelente desempeño en mi habitación
y me di cuenta que en este tiempo nunca viste quién era yo.
Y sonará un poco cursi enamorarse del amor
pero no había nada más importante en qué malgastar mi ilusión.
Los dos
comprendimos esta vez
que no existe una ciencia
que explique nuestra fe.
Los dos
sabemos bien que a veces
es mejor ponerle un freno
antes que venga la muerte.
Nos graduamos en la filosofía
de que nada es para siempre.
Aprobamos un discurso a favor de caminos distintos.
Votamos democráticamente guiados por nuestros instintos.
Como sé que nada me debes, no dije nada y me callé.
No creas que me daba lo mismo, es que yo no sé perder.
Aunque ahora a la distancia veo que no fue mi plan mejor,
pero es que a veces soy un bestia en asuntos de amor.
Quizá no grité a tiempo que te quería por aquí
dando vueltas en mi armario, dándome motivos para existir.
Los dos
comprendimos esta vez
que no existe una ciencia
que explique nuestra fe.
Los dos
sabemos bien que a veces
es mejor ponerle un freno
antes que venga la muerte.
Nos graduamos en la filosofía
de que nada es para siempre.
Y hoy
sólo eres un nombre más
que agregar a mi lista
de lo que no será.
Y voy
malgastando mi oportunidad
cuando mis mejores años
juran que no van a regresar,
puesto que esta filosofía
siempre me anuncia su final.
Y yo
que hasta te ofrecí
arrancarme la vida
me dejaste morir.
Y me enseñaste la filosofía
sobre el mundo sin ti.
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