Ayer nuestra cultura se quedaba sin palabras
y el arrepentimiento sonaba melódico en el mañana.
Cuesta borrar todas las pruebas de confianza
y comenzar cuando te abrazas a la nada.
Ayer una escena se manchaba con tu drama
y el soplo de comedia daba paso a esas lágrimas
tan absurdas que causaron frustraciones
en el salón donde bailaban tus emociones.
Perdiste,
esta carrera en contra de mis fantasías,
esa maratón objetando mis utopías,
el cigarrillo a favor de mi cobardía.
Pasando el límite de lo que yo sentía
hasta el nivel que se me olvidó que te quería.
Perdiste
la pasantía que te daba mi paciencia,
todas las noches que te daban mis estrellas,
esas costumbres que te enseñaba mi esencia.
Y de mi mundo perdiste todo un planeta
desde mi almohada hasta mi última promesa.

Ayer jugábamos con nuestra juventud eterna
y la necesidad de encontrar otra vuelta de tuerca.
Hice todo lo posible por salvarte
del mar que quisiste tú también ahogarme.
Ayer comprendí que mi fidelidad era un suspiro
y se perdió el camino de tenerte entre anillos.
Ya no hay historia sin tu histeria persuasiva.
Sólo hay canciones donde no hay melodías.
Perdiste,
esta carrera en contra de mis fantasías,
esa maratón objetando mis utopías,
el cigarrillo a favor de mi cobardía.
Pasando el límite de lo que yo sentía
hasta el nivel que se me olvidó que te quería.
Perdiste
la pasantía que te daba mi paciencia,
todas las noches que te daban mis estrellas,
esas costumbres que te enseñaba mi esencia.
Y de mi mundo perdiste todo un planeta
desde mi almohada hasta mi última promesa.
y el arrepentimiento sonaba melódico en el mañana.
Cuesta borrar todas las pruebas de confianza
y comenzar cuando te abrazas a la nada.
Ayer una escena se manchaba con tu drama
y el soplo de comedia daba paso a esas lágrimas
tan absurdas que causaron frustraciones
en el salón donde bailaban tus emociones.
Perdiste,
esta carrera en contra de mis fantasías,
esa maratón objetando mis utopías,
el cigarrillo a favor de mi cobardía.
Pasando el límite de lo que yo sentía
hasta el nivel que se me olvidó que te quería.
Perdiste
la pasantía que te daba mi paciencia,
todas las noches que te daban mis estrellas,
esas costumbres que te enseñaba mi esencia.
Y de mi mundo perdiste todo un planeta
desde mi almohada hasta mi última promesa.
Ayer jugábamos con nuestra juventud eterna
y la necesidad de encontrar otra vuelta de tuerca.
Hice todo lo posible por salvarte
del mar que quisiste tú también ahogarme.
Ayer comprendí que mi fidelidad era un suspiro
y se perdió el camino de tenerte entre anillos.
Ya no hay historia sin tu histeria persuasiva.
Sólo hay canciones donde no hay melodías.
Perdiste,
esta carrera en contra de mis fantasías,
esa maratón objetando mis utopías,
el cigarrillo a favor de mi cobardía.
Pasando el límite de lo que yo sentía
hasta el nivel que se me olvidó que te quería.
Perdiste
la pasantía que te daba mi paciencia,
todas las noches que te daban mis estrellas,
esas costumbres que te enseñaba mi esencia.
Y de mi mundo perdiste todo un planeta
desde mi almohada hasta mi última promesa.
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