Hay veces que busco tu sonrisa
entre miradas que no entienden.
A veces se complica
encontrar cómplices para la vida
que compran el silencio,
que se queden en el tren.
Me encontré cerca, una noche.
Invisible, el día después.
Me quedé entre juegos de mesas,
entre los cortos de Lùmiére.
Asocié espejimos con fantasías,
frases de La 5ta Estación.
Casé a Amaia con Sabina
entre Un Vestido y un Amor.
Y entusiasmado te esperé
con los recuerdos de un ayer,
con las promesas sin cumplir
de un sueño que no fue.
Hoy, a la distancia,
asumo la culpa de no creer en mí,
de vincularme con la soledad,
de alejarme para no sentir.
Hoy, a la distancia,
hay sueños enterrados en Madrid,
que no pudieron resucitar
y un día dejaron de latir.

Hay veces que me doy cuenta
que ya no me quedan historias.
Parece imposible
no pisar más tu Templo,
donde analizabas mis quejas
entre tabacos de papel.
Hay veces que juego con la hipocrecía
para saber que todo esta bien.
Hay días que me creo mis mentiras
cuando la realidad está al revés.
Y rechacé aquella ternura
de un amor que nadie ve.
No quiero más azul y blanco
ni conversaciones de Internet.
Y entusiasmado me quedé
con el final de "Había una Vez",
con las promesas sin cumplir
de un sueño que no fue.
Hoy, a la distancia,
asumo la culpa de no creer en mí,
de vincularme con la soledad,
de alejarme para no sentir.
Hoy, a la distancia,
hay sueños enterrados en Madrid,
que no pudieron resucitar
y un día dejaron de latir.
Y es que a la distancia
todo parece más oscuro
y me hace dejar de existir.
entre miradas que no entienden.
A veces se complica
encontrar cómplices para la vida
que compran el silencio,
que se queden en el tren.
Me encontré cerca, una noche.
Invisible, el día después.
Me quedé entre juegos de mesas,
entre los cortos de Lùmiére.
Asocié espejimos con fantasías,
frases de La 5ta Estación.
Casé a Amaia con Sabina
entre Un Vestido y un Amor.
Y entusiasmado te esperé
con los recuerdos de un ayer,
con las promesas sin cumplir
de un sueño que no fue.
Hoy, a la distancia,
asumo la culpa de no creer en mí,
de vincularme con la soledad,
de alejarme para no sentir.
Hoy, a la distancia,
hay sueños enterrados en Madrid,
que no pudieron resucitar
y un día dejaron de latir.

Hay veces que me doy cuenta
que ya no me quedan historias.
Parece imposible
no pisar más tu Templo,
donde analizabas mis quejas
entre tabacos de papel.
Hay veces que juego con la hipocrecía
para saber que todo esta bien.
Hay días que me creo mis mentiras
cuando la realidad está al revés.
Y rechacé aquella ternura
de un amor que nadie ve.
No quiero más azul y blanco
ni conversaciones de Internet.
Y entusiasmado me quedé
con el final de "Había una Vez",
con las promesas sin cumplir
de un sueño que no fue.
Hoy, a la distancia,
asumo la culpa de no creer en mí,
de vincularme con la soledad,
de alejarme para no sentir.
Hoy, a la distancia,
hay sueños enterrados en Madrid,
que no pudieron resucitar
y un día dejaron de latir.
Y es que a la distancia
todo parece más oscuro
y me hace dejar de existir.
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