Nunca lo vi o no supe ver
cuál realmente era mi papel.
Nunca quise creer lo que hacías en realidad.
Y si pudiera regresar
unos meses el tiempo atrás.
Evitarme el mensaje donde trazabas tu plan.
Nunca supe si te quería
pero sé que sí quería
esa forma que tenías de quererme.
Y pobre del nuevo idiota
que le tocará ahora
hacerte sentir especial.
Si usarás los mismos trucos,
mismas frases entusiastas
creyendo fabricar sentimientos.
Y maldiciendo el momento
en que decidí perder mi tiempo
en un estereotipo como tú.
Te puedes ir a llorar por ahí.
Es mi culpa por tratar
que un pueblo sea una ciudad,
dependiendo de ti para ser feliz.
Te puedes ir a generar odio por ahí.
Que es mi culpa por intentar
hacer de un charco un mar,
Hoy, por mí, te puedes morir.

Me quedé a secuestrar un tren
donde no me querías de rehén.
Me quedé en una estación donde no ibas a bajar.
Fui un extra que nunca fue
el protagónico que creí ser.
Ni tuviste la descencia de avisarme que estaba de más.
Si hoy sientes que te ignoro
es porque después de darte todo,
por chistoso, me quedé sin nada.
Y por iluso fui un estúpido
que antepuso sus emociones
al convencerse por palabras.
Y tengo un millón de miradas
que a mí no me dicen nada
pero de ellas hablan las canciones.
Esas que antes me cantabas
hoy son como pequeñas dagas
que se desangran mi ilusión.
Te puedes ir a llorar por ahí.
Es mi culpa si se intentó
hacer un mundo de tu amor,
dependiendo de ti para ser feliz.
Te puedes ir a generar odio por ahí.
Que es mi culpa porque traté
hacer una estatua de tu piel.
Hoy, por mí, te puedes morir.
Si algún día vuelvo a encontrarte
no esperes que haga un arte.
Esos mágicos momentos se fueron.
Y aún no puedo creerlo,
que se me está escapando el tiempo
todavía intentando olvidarte.
Resulta un poco incluso
cuál fue el plan de tu juego
si creí que era todo tan perfecto.
Pero a veces así es la cosa
con su efecto mariposa
que termina en un desastre.
Te puedes ir a llorar por ahí.
Que ya no queda más
en mi alma para entregar.
Hoy sé que no me vas a necesitar.
Te puedes ir a generar odio por ahí.
Sé que esto no te va a causar
ningún motivo para llorar,
si alguien ya ocupa mi lugar.
cuál realmente era mi papel.
Nunca quise creer lo que hacías en realidad.
Y si pudiera regresar
unos meses el tiempo atrás.
Evitarme el mensaje donde trazabas tu plan.
Nunca supe si te quería
pero sé que sí quería
esa forma que tenías de quererme.
Y pobre del nuevo idiota
que le tocará ahora
hacerte sentir especial.
Si usarás los mismos trucos,
mismas frases entusiastas
creyendo fabricar sentimientos.
Y maldiciendo el momento
en que decidí perder mi tiempo
en un estereotipo como tú.
Te puedes ir a llorar por ahí.
Es mi culpa por tratar
que un pueblo sea una ciudad,
dependiendo de ti para ser feliz.
Te puedes ir a generar odio por ahí.
Que es mi culpa por intentar
hacer de un charco un mar,
Hoy, por mí, te puedes morir.

Me quedé a secuestrar un tren
donde no me querías de rehén.
Me quedé en una estación donde no ibas a bajar.
Fui un extra que nunca fue
el protagónico que creí ser.
Ni tuviste la descencia de avisarme que estaba de más.
Si hoy sientes que te ignoro
es porque después de darte todo,
por chistoso, me quedé sin nada.
Y por iluso fui un estúpido
que antepuso sus emociones
al convencerse por palabras.
Y tengo un millón de miradas
que a mí no me dicen nada
pero de ellas hablan las canciones.
Esas que antes me cantabas
hoy son como pequeñas dagas
que se desangran mi ilusión.
Te puedes ir a llorar por ahí.
Es mi culpa si se intentó
hacer un mundo de tu amor,
dependiendo de ti para ser feliz.
Te puedes ir a generar odio por ahí.
Que es mi culpa porque traté
hacer una estatua de tu piel.
Hoy, por mí, te puedes morir.
Si algún día vuelvo a encontrarte
no esperes que haga un arte.
Esos mágicos momentos se fueron.
Y aún no puedo creerlo,
que se me está escapando el tiempo
todavía intentando olvidarte.
Resulta un poco incluso
cuál fue el plan de tu juego
si creí que era todo tan perfecto.
Pero a veces así es la cosa
con su efecto mariposa
que termina en un desastre.
Te puedes ir a llorar por ahí.
Que ya no queda más
en mi alma para entregar.
Hoy sé que no me vas a necesitar.
Te puedes ir a generar odio por ahí.
Sé que esto no te va a causar
ningún motivo para llorar,
si alguien ya ocupa mi lugar.
0 comentarios:
Publicar un comentario